Desde la ULTRA comodidad de la ciudad, de mi hogar, donde probablemente ni yo ni mi familia tendremos cercanía a una guerra más allá de las redes y el TV. Donde que la corrupción exista sí me afecta pero no tanto como para pensar que me van a quitar un plato de comida como es en la guajira.
Yo Paola Garrido haré lo que esté en mis manos, en mi voz, para continuar este aprendizaje y camino hacia la paz. La impotencia a veces libera rabia y hay que ser más poderoso que eso, es algo que debo aprender.
Mi voto no fue en blanco, pero ahora voy de blanco, con el corazón blanco, intentando meter en mi cabeza la idea de SÍ podemos cambiar, que nuestra historia puede cambiar y que desde la ciudadanía podemos transformar.
Te quiero país lindo.

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MNZK